Porto Timoni, Corfu, Grecia
24
octubre

Recorriendo la isla de Corfú

La semana que pasé en Corfú fue muy especial. Son de esos viajes que se organizan con mucha ilusión y que no pueden ser más apetecibles. El plan era pasar unos seis días en la isla, y allí nos recogería un velero para navegar por dos semanas hasta Sicilia. Esta vez el viaje sería en el Raw Prawn, del que ya os he hablado en mi anterior verano de Atenas a Catania a bordo de este mismo barco. Pero antes nos esperaba una semana recorriendo Corfú en coche, ¡qué emoción!

Atardecer, Corfu, Grecia

Atardecer en la ciudad de Corfú.

Como he contado en otros posts de mi blog, me gusta la navegación y siempre que puedo me escapo algunos días en barco (menos de los que me gustaría…). Durante mi segunda experiencia navegando por Grecia, me embarqué en la isla de Corfú en el mar Jónico, no sin antes recorrerla y tratar de descubrir algunos de sus rincones.

Corfú es una de las islas Jónicas, una maravilla como todas las demás (Zante, Ítaca, Cefalonia, Paxos…). Todavía recuerdo aquel verano que visitamos la Cala del Naufragio y el barco oxidado en plena playa desierta, el color azul intenso del agua, ¡qué preciosidad!

La mejor forma de explorar la isla de Corfú es alquilando un coche, o como se dice ahora, haciendo un road trip, que suena más ‘cool’. Es una opción económica, segura y muy libre para conocer Corfú. Y la verdad, teniendo en cuenta lo turística que es la isla, merece la pena perderse con el coche. Siempre queda algún rinconcito por descubrir.

Como no podía ser de otra manera, antes de visitar la isla me leí el libro de Gerald Durell ‘Mi familia y otros animales’, en el que el autor describe sus impresiones cuando se instaló en Corfú con su familia. Y por supuesto visitamos la que fuera su casa en aquel entonces en Kalami, que ahora es también un restaurante.

La llegada en avión a la isla es impresionante, si se aterriza con algo de luz, porque la pista está en una lengua de tierra sobre el mar. Si disponéis de tiempo, id al monasterio Panagia Vlacherna para ver los aviones llegar y por las vistas que hay desde allí. El aeropuerto está muy bien localizado, a tres kilómetros de la capital de la isla, conocida como Kérkyra.

En la ciudad se pueden hacer diferentes actividades: dar un paseo por las calles del casco antiguo, por el Listón veneciano o la Spianada, ir al mercado de abastos, degustar la exquisita comida griega, y tomar un baño en una preciosa y escondida playa, a la que se llega por la Fortaleza vieja, que no se os pase, es un lugar mágico.

Fortaleza vieja, Corfu, Grecia

Entrada de la Fortaleza vieja.

Una noche, la del cambio de tripulación, cuando llegó el velero de Albania con la anterior tripulación y nos incorporábamos los nuevos, fuimos todos juntos a cenar al centro de la ciudad, o sea, al centro de Corfú o Kérkyra, aconsejados y acompañados por Inés, una zaragozana residente en la isla que conocí a través de Couchsurfing.

Fuera de la capital, hay mil cosas que hacer. Si sois de los que os gusta el naturismo, hay algunas playas nudistas como la de Mirtiotissa. Si os gustan las playas a secas, las hay de todos los colores y sabores, todas lindísimas. Dicen que las más bonitas son las del norte, pero también las más turísticas, como la zona de Roda, Acharavi o Sidari, donde está el Canal del Amor, archiconocido y como todas estas cosas, falto de encanto debido a la masificación de turistas.

Canal del Amor, Sidari, Corfu, Grecia

Canal del Amor.

Los atardeceres de la isla son a cuál más bonito. Casi todas las guías recomiendan el de Bella Vista. El de la playa de Peroulades es también muy bonito, y para el que le apetezca un baño de barro, son muy populares los de esta playa.

Atardecer, Corfu, Grecia, Peroulades

Atardecer en Peroulades.

Una zona muy turística, próxima a la fortaleza de Angelokastro, pero de playas espectaculares es Paleokastritsa. El alojamiento por esta zona suele ser económico en general, nosotros nos quedamos en Stamatela Studios por unos treinta euros la doble, un apartamento en una zona llena de árboles muy acogedora. Lo que nos gustó especialmente fue un restaurante que descubrimos en los alrededores por las parrillas de carne tan deliciosas que probamos, y el chill out La Grotta, un lugar curioso, tanto de día como de noche.

La Grotta, Corfu, Grecia

La Grotta.

En la parte este de la isla, la que mira a Albania, se puede ir al pintoresco pueblo costero de Kassiopi, o al monte Pantócrator, el punto más alto de la isla, con 906 metros de altura.

¿Lo que más me gustó de la isla? Perdernos con el coche por los caminos, la comida griega (probad taramasalata, paté de huevas, ajo y limón) y el paseo a pie hasta la playa de Porto Timoni, un lugar espectacular, donde dos playas se separan por un trocito de tierra. Sin duda, un trocito de paraíso. Os lo recomiendo.

Porto Timoni, Corfu, Grecia

Porto Timoni.

Nos quedaron muchas cosas que ver y visitar en la isla, por lo que hasta aquí os puedo contar en este post. Me recomendaron otros sitios como la playa de Issos para acampar, Clomos al sur de Corfú por la rica comida de sus tabernas o Sinarades por su cultura local. Ya vendrán más Corfús…

Lu
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Profesora de Turismo, estudiante de Cocina, autora de Estructura del Mercado Turístico (Editorial Paraninfo), aficionada a los idiomas y a la navegación y ante todo, viajera. Socia de Andalucía TB

Comentarios en este artículo

  1. ¡Ohhhh! ¡Qué maravilla! ¡Menudo despliegue descriptivo y gráfico!
    Mi fascinación por Grecia viene desde el Pleistoceno, que fue más o menos cuando inicie mis estudios de la lengua y literatura griega clásica. Desafortunadamente, hasta la fecha, no he podido realizar unas prácticas presenciales de esta materia… pero para eso están artículos tan fascinantes como el de Lourdes que nos acerca un trocito de la cuna de la civilización occidental. Eso sí, yo cuando finalmente vaya, pienso seguir todos tus consejos (playas, cerveza, comidita buena…) ¡que todo es cultura!
    Enhorabuena por el artículo y, como me explicó mi primera profe de griego (espero recordar bien las palabras de Olimpia, y si no que me corrijan), χαῖρε, es decir, “que te lo pases bien, que te diviertas”, que es como se solían despedir los griegos (¡qué cracks!)

    María LO
    • Gracias María, ¿tu fascinación por Grecia?… y tu fascinación por TODOOOOO, que los que te conocemos, sabemos lo pasional que eres con TODOOOO.

      Lu

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