30
abril

Almería, donde el sol pasa el invierno

Hola amigos. ¿Qué tal estáis? Yo ando muy emocionada por varias razones. La principal, porque la semana que viene me subo al norte para el Travel Bloger Meeting de Gijón, donde me reuniré con unos 150 bloggers de viajes y nos tienen un programa de actividades previsto alucinante.

Me estreno en una quedada de este tipo, donde tendré la oportunidad de conocer de cerca esta experiencia y a gente con un currículum viajero que da miedo. Y haré un poco de “posyaque” voy a Asturias, me voy unos días antes y paro en Cantabria para visitar a mis amigos en Potes (de los que os hablé en este post sobre la Fiesta del Orujo en Potes).

De todo esto os haré un resumen en las siguientes entradas. Os contaré un poquito de Asturias y otro poquito de Cantabria, para ir dándoos ideas para organizar las vacaciones de verano, ya que ambos son destinos ideales para el summertime.

Asimismo, a lo largo del mes de junio os contaré de otros destinos europeos para el que quiera ir un poco más lejos estas vacaciones (Noruega, Edimburgo y Escocia o la ciudad de París y su Fête de la Musique).

Pero antes de eso, quería dedicarle una entrada a un destino andaluz, que tenemos ahí al lado y es una joyita, Almería, y es que hace unos días oí esta frase tan bonita y tan cierta a la vez, Almería, donde el sol pasa el invierno.

Así que vamos a hacer un repaso rápido de algunos rincones que encierra esta provincia para los que os queráis escapar en el puente de mayo; destino cercano, barato, con sol, tapitas, ¿se puede pedir más? ¡Vamos allá!

Playa de los Genoveses, Cabo de Gata, Almería

Mi hermana Jade en los Genoveses

Las Negras

Todos los años me escapo unos días a Almería y puede que mi rincón preferido sea el Cabo de Gata y sus pueblos y playas, aunque no son los únicos sitios que merecen la pena.

El verano pasado tuve la suerte de pasar un fin de semana en Las Negras, pequeño y tranquilo pueblecito, con ambiente pesquero y hippie. Fui con mi hermana Jade y nuestra amiga Alba, y coincidió con las fiestas del pueblo (hacia mediados de agosto). Nos alojamos en el Camping Las Negras que está a un paseo (muy agradable) del pueblo, y fuimos directas a uno de los bares que me habían recomendado, todo un acierto, la Bodeguilla, donde estaban celebrando la fiesta Flower Power. Esto tiene que ser visita obligada de cualquier persona que vaya a Las Negras, tanto a mediodía como por la noche, porque está justo al lado del mar, rodeado de barquitas, donde se puede disfrutar del sonido de las olas, del paisaje, de la música, espectacular. Alternamos este bar con algunos otros de tapitas, también recomendados, como Cerro Gordo y el Bahía Negra.

Al día siguiente nos cogimos el barco-taxi que lleva a la Cala de San Pedro (12 euros ida y vuelta, aunque también se puede acceder andando un par de horas); una playa preciosa, donde se puede hacer nudismo y hay un par de chiringuitos muy hippies, con oferta reducida pero donde las cervezas y los bocatas saben a gloria. Allí nos enteramos que es costumbre llevarse víveres para pasar la noche en la playa, así que nos lo apuntamos como MUST-TO-DO, la próxima nos compramos solo billete de ida y ¡a pasar la noche al raso en la Cala de San Pedro se ha dicho!

Desde Las Negras también se pueden hacer algunas rutas por el Parque Natural del Cabo de Gata, estas llevan a Agua Amarga (otro paraíso), a otras calas como la del Plomo o la Cala del Medio o también está la Ruta de los Piratas, ¿a que suena muy bien? Y si uno busca más fiesta en el pueblo, me recomendaron el Malafama, Tirititán y el Bowie.

San José, el Camping Los Escullos y el Bar de Jo

Muchos dicen que San José ya no es lo que era, pero yo llevo yendo unos quince años y siempre le sigo encontrando mucho encanto.

Unas veces he ido con mi familia, donde nos alojamos en el clásico camping Los Escullos (excelente oferta de servicios pero la playa está un poco alejada y no está en el mismo pueblo de San José, para eso id a Camping Tau, bonito e interesante también para tapear); otras veces con amigos, pero la vez que más lo disfruté fue cuando llegué por mar en un crucerito que hice en un velero unos días por el Mediterráneo.

Y mira que había estado veces en San José, pero llegar al puerto, dejar el barco, dar un paseíto por los puestos que ponen por la noche, cenar en alguno de los restaurantes (como el italiano Il Brigantina) o bares de tapas (como Casa Miguel). Fue muy especial.

Lo mismo ocurrió al día siguiente cuando fuimos a la Playa de los Genoveses, fondeamos el barco y nos fuimos nadando hasta la orilla, hicimos un poco de senderismo y luego vuelta al barco nadando y allí nos estaban esperando con la cervecita de mediodía… De nuevo, creí estar en el paraíso. Y es lo que tiene esta playa de los Genoveses, entre dunas y pitas, agua cristalina, paisaje inigualable… Y su prima hermana, la playa del Mónsul, otra que merece la pena visitar, así como Cala Higuera.

Por cierto, adoro las pitas y los paisajes de pitas, ¿se nota?

Otro de los clásicos de San José es ir al Bar de Jo, famoso por ser un bar en medio de nowhere, originalmente decorado, donde solían ir motoristas franceses hace ya mucho tiempo. Está pasando el camping Los Escullos, cerca de la discoteca Chamán, para el que quiera más fiesta.

Más Almería

No me voy a alargar más en este post, solo deciros que aparte de los que ya os he contado de Cabo de Gata, hay mil y un sitios excelentes en la costa almeriense, como Mojácar (pueblo y costa, pueblo por sus calles de trazado árabe, sus tiendecitas y bares escondidos y sus vistas y costa, por sus playas y bares del paseo marítimo, como el Patio o el Kua Kua); Vera, famoso por su hotel naturista, el Hotel Vera Playa, (recomiendo para cenar la calle del hotel, llena de restaurantes y bares con buena oferta y buenos precios, me gustó especialmente El Chavo) o el chill out Lúa, al lado del Club Vera Este o Carboneras o Almerimar o Garrucha y sus gambas o…

Y para terminar, la playa más bonita de Almería, la Playa de los Muertos. No he visto cosa igual, se accede desde el parking de coches en un paseo no muy largo, y se llega al sitio más natural que os podáis imaginar, donde el agua no puede ser más cristalina y el paisaje enamora. ¡Qué paz!

Lo dicho, que paséis un feliz puente, yo esta vez repito, me voy al Algarve, a seguir descubriendo Portugal y a seguir anotando sitios fantásticos para compartir con vosotros en futuros posts. No dejéis de consultar el buscador de eventos de la web de Turismo Andaluz para coger ideas para el puente.

Comentarios en este artículo

  1. […] Fiestas de pueblos, de cualquier pueblo… Una de mis preferidas, la de la localidad almeriense de Las Negras, menudo ambientazo, en pleno Cabo de Gata. Ya os hablé de ellas en este post que hice sobre Almería, donde el sol pasa el invierno. […]

    Vámonos de fiesta | El viaje de Lu

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