Raw Prawn, Lepanto, Grecia
25
septiembre

Diario de navegación

Domingo 13 de julio de 2014

Ya hemos zarpado de Atenas en el Raw Prawn. Tras una visita a la ciudad donde nació Sócrates y a su Acrópolis, hemos realizado el avituallamiento del barco y hemos puesto rumbo al que será un viaje apasionante por la historia, atravesando islas griegas hasta llegar dentro de dos semanas a Sicilia.

Una vez nos hemos alejado de puerto, he ayudado a izar las velas y con la Génova y la Mayor a pleno rendimiento, me he sentado junto a mi capitán para trazar la ruta que seguiremos, y como él es un experto en estas islas, me ha ido describiendo los detalles de cada sitio por el que pasaremos.

Después de nuestra primera parada que relataré más adelante, nos dirigiremos al Canal de Corinto, que separa la Península del Poloponeso del resto de Grecia con tan solo veintiún metros de ancho; abandonado el Egeo, ya estaremos en el Jónico para visitar lugares cargados de historia como Delfos y el Oráculo, Lepanto, la ciudad que tanto recordamos por nuestro Cervantes o la isla del mítico Ulises, la isla de Ítaca, finalizando nuestro periplo en Sicilia en la ciudad de Siracusa, escenario de la vida de Arquímedes.

Raw Prawn, Lepanto, Grecia

Puerto de Lepanto

Quiero escribir todas estas ideas en este diario para no olvidar nunca la emoción que siento y la extraña sensación, me siento tan identificada con personajes como Heródoto o Estrabón, lápiz y cuaderno en mano y preparada para anotar todo lo que mis ojos vean.

Unas horas más tarde hemos llegado a nuestro primer destino, una de las últimas islas del mar Egeo, la isla de Egina. Fondeado el barco, nos hemos acercado a la costa y hemos comenzado una costosa subida hasta la cima más alta de la isla, pero ha merecido la pena cuando de repente, entre pinares, he descubierto un antiguo templo griego, el templo de Afaya, dominando la cumbre y rodeado por un mar salpicado de islas.

 

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Templo de Afaya (Isla de Egina)

Tras nuestra visita y, antes de volver al barco, hemos tomado algo para combatir las altas temperaturas acompañado de uno de los manjares de la isla, fruto de sus alfóncigos, me refiero, a los pistachos, deliciosos en Egina.

Ya de vuelta en el barco, he disfrutado de una cena bajo un cielo cargado de estrellas. Y finalmente, me he venido a mi camarote a descansar y mecida por las olas, espero caer profundamente dormida y soñar con el viaje que tengo por delante, un viaje por tierra de filósofos, matemáticos, escritores, políticos y geógrafos y lugares donde se forjó parte de la historia del mundo, el origen de mi lengua, nuestras raíces…

Y aunque este diario pueda parecerse más al de alguno de nuestros emblemáticos navegantes como Magallanes, Colón o Marco Polo, es la primera página de un diario de viajes en pleno siglo XXI, y es que viajar por el mar es lo que tiene, te hace sentir así, te da esa libertad y ese sentimiento de descubrimiento personal. Es una maravilla, un mar de maravillas. El viaje en sí os lo cuento en la próxima entrada.

Cala del Naufragio, Isla de Zakynthos, Raw Prawn, Grecia, Islas griegas

Cala del Naufragio (Isla de Zakynthos)

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